8.4.14

Punto Rojo Tampico Sound System



Extendida en el imaginario del olvido y el recuerdo
yace la bruma impresa del semanario Expresso
en él, la imagen de una historia
que fue las historias de hombres y mujeres del mundo
todos los hombres y las mujeres del mundo
habitando el mundo sobre el puerto del mundo
el puerto de Tampico, Tamaulipas

Aquí está un punto rojo
un Aleph que vive y pervive
sobreviviendo a todas las catástrofes del planeta
también al silencio.

Habitando el mundo sobre el puerto del mundo.

Un hombre solo en el centro del puerto
publica, días sí y otros no
el diccionario no ilustrado de dealers del Golfo de México,
el inventario describe geograficamente
a la Organización de Grameros de Tampico,
OGT
       OGT
               OGT

Hombres y mujeres solos habitando el mundo sobre el puerto del mundo.

Aquí está un punto rojo
Semanas bañadas de sangre
la tranquilidad secuestrada por asalto un miércoles santo

El mundo sobre el puerto del mundo.  

Carne de Table dance
almacenándose en la nevera Brezzers
del ojo del huracán,
carne masacrada un santísimo jueves.

El mundo sobre el puerto del mundo.

Jenni Rivera sititada en la oscuridad de su fama
dentro de una feria de ejecuciones
fiestas de abril silenciosas, atronadoramente estridentes.

Hombres y mujeres solos habitando el mundo sobre el puerto del mundo.

La huehua rezumba en los bares
el sudor del teclado de Ulises buscando regresar a casa:
ésta aún es la casa del mundo.

Hombres y mujeres solos habitando el mundo sobre el puerto del mundo.

Tortas de la barda
Fronteras de agua
Lagartos reptando, reproduciendo su estirpe
Lagartos tocando el timbre de casas
Hombres incendiados por tratar de robarle al crudo sus esencia
Oro líquido.
Espeso oro líquido.

Hombres y mujeres solos habitando el mundo sobre el puerto del mundo.

Cantinas sufragando su existencia
pagando por ayudarnos a resistir el presente.
Juglares y agoreros exaltando a la muerte
Kilos de lavada atravesando la sombra del peso de los días
Kamikases enamorados
Privados de a 100 pesos en el Seduxxxion
Art decó en muros rosas ajados por la inclemente humedad
Catedrales con pisos de suásticas
Ardillas escaladoras de árboles
Alfombras efímeras de Palomas mutantes.
Hombres y mujeres nobles, viviendo.
Habitando el mundo sobre el puerto del mundo. 

13.1.14

130114

"Pero yo no sabía nada de lo que estaba diciendo, ni de a quien tenía delante, porque estabas tú aquella noche larga de novecientos, o del dos mil, tú y los tesoros, tú y todas las torres, tú y todos los jazmines, y yo estaba tan bebido, y estaba deseando, y vi a aquella niña de veinticinco años y sólo pensaba en tocarle la cara y estuve toda la noche despidiéndome para poderla besar, porque el que se despide puede besar a las princesas, y cuando la besaba le acariciaba la cara y le decía cuídate mucho, cuídate mucho porque nunca nos volveremos a ver y ella no entendía nada y me miraba con una cara enorme de pena y de amor, pena y amor al mismo tiempo, pero no me iba y volvía a entrar en la casa y pedía más bebida y allí estaban varias personas visibles, y estabas tú, invisible, quemándome, bajo un espejo enorme, y cuando veo tu reino, este mundo inmenso, este acertijo, las carreteras, los árboles, los coches, las motos, las nubes, las ambulancias, las miles de ciudades y sus hombres dentro, y los niños, y los perros, y los trenes, cuando todo eso pasa a mi sangre me vuelvo loco, y tengo que beber mucho, mucho, mucho, copas a miles para poder soportar tanto amor a las cosas, a los cuerpos milenarios, a las posibilidades milenarias, y entonces quiero volver a acariciar a esa niña y ella no me entiende, piensa que sólo soy un ilustre borracho, o una santidad monstruosa, y ojalá así fuera, ojalá así fuera, y ojalá así fuera,..." 
Manuel Vilas 

4.10.13

041013


Ahora me engaño, aunque sea con ilusiones, 
        para no sentir el vacío de mi vida.

                                                   Κωνσταντίνος Π. Καβάφης